• Propone que las escuelas desarrollen como competencias el amor, la devoción y el goce para que los niños lleguen a su yo más profundo

  • Asegura ante 2.000 personas en Sevilla que la educación es «idiotizante porque enseña demasiado»

2013-09-04 19.14.52

Naranjo es presentado por la directora general de Ordenación y Evaluación, Teresa Barón.

Más de 2.ooo personas, la mayoría de ellos profesores, asistieron el 4 y  5 de septiembre pasados en Sevilla a unas jornadas organizadas por la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía en las que el psiaquiatra Claudio Naranjo habló sobre su visión de la educación. «Somos personajes y la educación debería ayudarnos a dejar ese personaje«, afirmó Naranjo, quien abogó en todo momento por la importancia de que el amor esté presente en las escuelas.

Este psiquiatra expuso en una charla que ofreció la tarde del día 4 su teoría de los tres amores, el devocional, el maternal y el erótico, y habló sobre la conveniencia de desarrollar estos tres amores en los niños con el fin de que lleguen a su yo profundo. «Cuando se admite el imperialismo de la razón en nuestra vida, se admite que es necesario un equilibrio con el querer y con el yo instintivo», señaló.

Para Naranjo sería necesario desarrollas tres competencias existenciales en las escuelas: el amor, la devoción y el goce. Abogó porque se desarrolle el amor, no sólo al prójimo, sino también a otros seres vivos y a la tierra. «Lo primero es reconocer que somos malos y que nos vengamos de lo que nos hicieron en nuestro crecimiento», propuso.

Desde su punto de vista, «se perpetúa una sed de amor. Hay un gran mal de amor y una incapacidad para amar«. Explicó que en el programa SAT de autoconocimiento, en el que ha puesto su experiencia en el mundo de la psicoterapia al servicio de aquellas personas interesadas en el crecimiento personal, se usa un recurso, llamado Fischer Hoffman, para la armonización de padre, madre e hijo que «sería un gran aporte a la educación y es lo primero que puedo recomendar como programa posible» para realizar con los profesores andaluces.

Otra de las competencias a desarrollar sería la devoción, el amor a Dios, pero un tipo de devoción «que no necesite la creencia en Dios, es el amor al ideal, ya que sin el amor a los ideales no hay nada que pueda llevarnos más allá de nuestro mundo automático«. «El amor hacia la justicia, la verdad, la belleza, el sentido de lo ideal, el amor admirativo que Sócrates llama ‘filia’, amar por los valores… Hay muy poco amor a los valores y ese gesto imitador es lo que impulsa el aprendizaje», dijo Naranjo, quien defendió que este tipo de amor es posible en un mundo secular. En este punto recordó que de hecho, hay religiones, como el taoísmo y el budismo, que son seculares.

El camino del goce

La tercera de las competencias que Naranjo incluiría en las escuelas es la del goce, «con el que nacemos y que es una búsqueda de la felicidad», explicó. «Tenemos criminalizado el placer, las relaciones sexuales carecen de la libertad profunda de lo instintivo, los niños llegan cada vez más castrados», defendió Naranjo, quien recomendó a los profesores que entren en contacto con la terapia Gestalt porque les ayudará a «estar en el aquí y en el ahora» pues «el saber qué nos pasa momento a momento también es algo que hemos perdido».

«No estamos presente. Sólo lo están las personas de cierto recorrido«, detalló Naranjo, quien achacó a este hecho de no estar presente en la vida el estar siempre buscando «otra cosa» hacia fuera, de ahí esa «compulsión de llenarse de basura como los actuales medios de comunicación».

Naranjo fue provocador en su exposición y defendió que la educación «es idiotizante porque enseña demasiado». «Es como si los adultos quisieran exhibirse ante los que no saben aún. Sería más propicio que enseñaran a no saber«, demandó. Este psiquiatra, conocido por el desarrollo y el estudio del eneagrama de la personalidad, está convencido de que «a los niños se les mata el querer saber». «La escuela no sabe hasta qué punto es despótica», garantizó.

«Para mí siempre fue un enigma porqué la educación estaba diseñada para hacernos idiotas, conformistas, productivos», confesó Naranjo, quien insistió en que «la educación está hecha para mantenernos como somos. Se dice que está hecha para transmitir nuestros valores, pero lo que transmite es nuestras plagas».

Las jornadas de Sevilla se cerraron durante la mañana del día 5 con un multitudinario taller en el que los 2.00o asistentes tomaron conciencia sobre cómo aman y cuál de estos tres amores está más presente en su vida, así como cuál está más cojo. Posteriormente, ya por grupos, compartieron ideas para que esos amores cojos estuvieran más presentes en su día a día y en su trabajo con los niños y jóvenes.

Los más de 2.000 participantes en las jornadas participan en un taller sobre el amor. | L.C.

Los más de 2.000 participantes en las jornadas participan en un taller sobre el amor. | L.C.

Público asistente a la conferencia. | L.C.

Público asistente a la conferencia. | L.C.

 

* El equipo de Viventi estuvo presente en estas jornadas de Sevilla y con este post queremos compartir con todos aquellos interesados lo que contó allí Claudio Naranjo.
** Si asististe a estas jornadas, estaríamos encantadas de que compartieras con nosotras tus conclusiones y lo vivido y en las mismas. Y si no fuiste, pues también nos encantaría oír tu opinión sobre lo vivido allí.