Hay personas que cuando le plantean que tienen que dar una charla reaccionan como escurridizos peces intentando escaparse de la red. Sin embargo, hay otras que lo asumen como un reto, como un paso más en su desarrollo profesional y en seguida se ponen manos a la tarea. Si eres de los primeros, me gustaría contarte qué puedes hacer para evitar los cinco errores más comunes a la hora de dar una charla. 

Primer error: Priorizar el contenido a la duración

Entre los cinco errores más comunes al dar una charla, como primero se encuentra éste. Toda charla tiene un tiempo límite, dependiendo del contexto y del objetivo, al margen de la duración total, lo cierto es que toda charla tiene un principio y un fin. Y en ese fin, también dependiendo del contexto, va a ir incluido un turno de preguntas. Lo principal, organiza tu charla en función del tiempo asignado. Cuando la prepares, ten como referencia el tiempo del que dispones y deja siempre un margen de unos diez o quince minutos, no apures al máximo. Siempre es mejor acabar un poco antes, que acabar dando cerrando la carpeta porque te cierran micro y apagan la luz de la sala. Porque el tiempo es intangible, aunque medible.

Segundo error: Falta de objetivo

Este segundo punto ocurre, sobre todo, cuando eres un orador forzoso, es decir, cuando por cuestiones laborales te han asignado para dar una charla. Sabes bien de lo que tienes que hablar, aunque no tienes ni idea de cómo contarlo. En este caso, te recomiendo que antes de empezar a preparártela te marques un objetivo, es decir, que cojas un papel y contestes a estas preguntas: ¿qué quiero transmitir con esta charla?, ¿qué quiero que el público recuerde?, ¿en qué tono quiero hablar, más relajado, formal o académico? Las respuestas te van a dar las pistas para que escribas el primer borrador de tu charla.

Tercer error: El contenido, cuanto más mejor

El discurso está ajustado al tiempo. Aquí la tarea es ardua. Se trata de priorizar el asunto sobre el que vas a hablar. Suele pasar, sobre todo en las primeras charlas, o si las das ocasionalmente, que quieres contarlo todo, que se sepa que lo sabes. Y, en ocasiones, esta actitud nos agobia más que ayuda. Porque, aunque sabemos que el tiempo es limitado, insistimos en incluir todo, porque, curiosamente, cuando nos ponemos a preparar una charla, todos los artículos, libros o vídeos relacionados con nuestro tema nos parecen interesantes. Recomendación: prioriza, aunque te duela, tienes que dejar argumentos en el tintero.

Cuarto error: Imágenes inconexas

Si vas utilizar apoyo visual para tu exposición y ese recurso incluye imágenes, procura que tengan todas el mismo estilo. Aunque vengan de fuentes diferentes, intenta que todas tengan una apariencia similar en tamaño, color y arte. Se trata de contar una historia en la que todos los elementos, aunque diferentes, se encuadran en el mismo marco. Al mismo tiempo, también tienen que estar en concordancia con el estilo de tus palabras, si transmites en un tono formal, elige imágenes más formales o si es tono de humor, puedes  elegir imágenes más informales. Aprovecha el poder de comunicación de la imagen para enriquecer tu discurso.

Quinto error: “No tengo tiempo para preparar la charla”

Aunque esté enumerado como el quinto, es, en realidad, el primer error que cometemos. Porque si no te preparas, no tienes en cuenta el tiempo, ni te planteas el para qué de tu charla, ni estructuras tu contenido, ni tienes tiempo para buscar las imágenes más idóneas. Así que lo último será lo primero, prepara tu charla. De repente, cualquier actividad te resulta más atractiva, interesante y divertida que sentarte y dedicar unos minutos a preparar tu charla. Dedícale un momento, en espacio y en tiempo, para tomar conciencia de qué es lo que quieres transmitir, teniendo en cuenta la duración de la misma y el público al que va dirigido. Cuando tengas tu primer borrador, ensaya delante de un espejo o grábate. Recuerda que tú eres tu público más exigente.

Si tienes que dar una charla y quieres preparártela a conciencia, en Viventi podemos ayudarte a través de talleres como éste y de nuestro programa de entrenamiento para hablar en público.