El examen oral de las oposiciones puede convertirse en una fuente de estrés si te dejas llevar por tus pensamientos catastróficos. Además de tu conocimiento, se ponen sobre la mesa tu compentencia y tus habilidades de comunicación. ¿Cómo prepararlo?

A veces, preparas las pruebas escrita y la oral como si se tratara de dos pruebas independientes entre sí. Sin embargo, y con la idea de optimizar recursos y tiempo, hoy te propongo un plan de entrenamiento para que prepares ambos exámenes al mismo tiempo, de manera que al tiempo que memorizas, preparas a tu mente y a tu cuerpo para el examen oral. En este artículo quiero contarte cómo preparar el examen oral de las oposiciones.

Quizás ya has buscado métodos y a pesar de que los estás practicando con tesón, aún tienes un “runrun” interno que no te deja descansar. Hay veces, que cuando algo nos preocupa se vuelve casi en una obsesión y nos cuesta salir de ese bucle de pensamiento para cambiar de perspectiva y poder gestionarlo con creatividad y eficacia. El plan que te propongo para disminuir el estrés ante el examen oral de las oposiciones tiene 4 pasos. Tres de ellos los puedes hacer por tu cuenta. Cuando has practicado las tres anteriores y el estrés aún persiste, quizás sea el momento de buscar ayuda externa para ampliar tu mapa mental y con él tus recursos propios.

Para preparar el examen oral lo primer es hacer ejercicios que te ayuden a relajar tu mente, con esto consigues reducir las revoluciones de tus pensamientos y tomar decisiones desde un estado más armónico  y ecuánime con tus circunstancias.

Cada maestrillo tiene su librillo, aunque en este caso yo te recomendaría que practicaras meditación, antes y después de estudiar. Lo primero te permite empezar la actividad desde un estado más tranquilo y lo segundo te ayuda a reposar y a drenar las horas de trabajo. De manera que el estrés correspondiente a ese espacio se queda en ese espacio. Si vas como una moto de una actividad a otra, al final del día acabarás agotado y cansada de tanto ir y venir, con la sensación de todo es un continuo y  de que no te da la vida.

La meditación te ayuda a conectar con tu respiración. En condiciones normales, la respiración es un proceso que tiene lugar sin que tú tengas que pensar en ella, ni esforzarte, simplemente sucede. Por eso, cuando pones la atención en tu respiración tu mente y tu cuerpo descansa, permitiéndote estar y sentir lo que ocurre en tu presente más inmediato.

Segundo: practica la lectura en voz alta de los temas, canta las lecciones delante de un espejo, como si el reflejo de enfrente fuera el tribunal, grábate en vídeo y luego los repasas.

Recita la lección ante el espejo. Mírate a los ojos, juega con tu voz, cambia el tono, el volumen, la modulación, el acento, si te atreves. Juega a ponerte expresiones y a hacer gestos con tus brazos y con tus manos. Cuanto más te acostumbres a tus expresiones y maneras de hacer, ya sabes lo que estará viendo el tribunal, así, tendrás menos miedo a hacer el ridículo y más confianza para expresarte con todo tu ser.

Recuerda que es “imposible no comunicar” y que el más del 90% de la información que emitimos lo hacemos a través de los canales no verbales: mirada, expresión facial, gestos con manos y brazos y postura corporal.

Tercero: grábate en vídeo, escúchate con auriculares y cuando los reproduzcas, búscate una pantalla grande, si puede ser un pantallón, mejor.

Cuando repases los vídeos mírate como si la persona de la tele fuera un desconocido o una desconocida. Observa si la manera de actuar de esa persona permite una comunicación eficaz, o por el contrario, existen interferencias que dificultan su comprensión. Busca esos detalles que puedan distraer al tribunal. Repeticiones, muletillas, mirada perdida, cabeza inclinada hacia un lado, brazos y manos inertes a lo largo del cuerpo, cruce de piernas o balanceo. Una vez que los identifiques, haz un listado y pon la atención en alguno de ellos la próxima vez que practiques. De uno en uno, y verás cómo se van reduciendo poco a poco.

La respiración es una herramienta muy potente para reducir estos hábitos adquiridos, aunque poco operativos.

Cuarto: si, a pesar, de la práctica continua en el tiempo de estos ejercicios, persiste la ansiedad y la inseguridad, te recomendaría que buscases ayuda externa.

En Viventi, trabajamos la reducción del estrés para momentos como ese del examen de las oposiciones a través del coaching wingwave, un coaching emocional eficaz para reducir las tensiones, la fatiga y el agotamiento que persisten a pesar de tu trabajo consciente y constante. En procesos cortos, te ayuda a desbloquear pensamientos, emociones y sensaciones atascadas, reincidentes, que por mucho esfuerzo y ganas que le pongas, persisten en el tiempo y en ámbitos diferentes.

También tenemos un programa de entrenamiento de oratoria con el que ayudarte a preparar esa parte práctica de tus oposiciones.

Espero que este artículo te haya resultado útil. Me encantaría saber si pones en práctica alguna de estas recomendaciones y qué resultado has obtenido.

¿Qué hace tú para reducir el estrés ante el examen oral de las oposiciones? ¿Te ha resultado útil este artículo?