“Gestos son amores y no buenas razones”. Ya lo dice el refrán. En la comunicación no verbal, pasa algo parecido. De ahí la importancia de conocer qué decimos con nuestra mirada, con nuestras manos y con nuestra postura corporal, así como saber interpretar las expresiones y movimientos del otro, cuando nos estamos comunicando. Sobre todo, para emitir un mensaje coherente, evitar confusiones y para usar esos gestos que haces a tu favor en lugar de en tu contra.

En un proceso de comunicación lo más importante es la coherencia. Coherencia entre lo que digo (palabras)  y cómo lo digo (tono, ritmo, expresión facial, postura corporal o gestos). De lo contrario, emitiremos mensajes contradictorios. Albert Mehrabian, antropólogo e investigador sobre procesos de comunicación,  estableció la Regla del 55-38-7. Estas medidas corresponden a la importancia, en tantos por ciento, que , en una comunicación, tienen las expresiones faciales, la voz y sus características y las palabras, respectivamente. Esto quiere decir, que cuando hay incoherencia en nuestro mensaje, nuestro interlocutor da más credibilidad y confianza a nuestras acciones que a nuestras palabras.

Tu comunicación no verbal

Uno de los mayores miedos cuando se va hablar en público es el clásico “quedarse en blanco. Así lo manifiestan algunos de los clientes que preguntan por nuestro proceso de preparación para hablar en público. “Perder el hilo del argumento” o “decir alguna tontería” también son algunas de las preocupaciones.

La mayoría de las inquietudes están relacionadas con el contenido del discurso y pocas de ellas relacionadas con la emoción o con la puesta en escena del mismo. De nada nos sirve dar un mensaje completo e interesante a una velocidad de vértigo, tanto, que nuestro oyente no pueda seguirnos. O transmitir una noticia que para nosotros es alegre, con cara de impertérrito. En ambos casos, nuestra la credibilidad de nuestro mensaje queda mermada por la incoherencia con nuestra expresión.

A continuación, te indico algunos de los gestos que pueden ayudarte a reforzar tu comunicación. Por ejemplo, incorporando los movimientos de tus brazos y manos a tu discurso  puedes señalar tu intención y tu disposición a la hora de negociar, así como establecer un límite claro y preciso sin necesidad de levantar la voz.

Gestos en la comunicación no verbal

La comunicación no verbal de Obama en el blog de Viventi

Los brazos abiertos indican sinceridad y honestidad en quien los expresa y al interlocutor le inspiran confianza y credibilidad.

 

Gesto de Obama Viventi

 

 

La palma de la mano hacia abajo, muestra que estás  abierto a la negociación, aunque tienes claras cuáles son tus prioridades.

 

Firmeza en la comunicación no verbal de Obama en Viventi

 

El dedo índice señalando hacia arriba añade fuerza y firmeza a tus palabras. Es un gesto que puede resultar agresivo, incluso autoritario, debes reservarlo para momentos en los que necesites ser contundente y tenga relación con el contenido de tu mensaje.

 

Hay ocasiones en las que los nervios superan la conciencia de nuestro propio cuerpo, y sentimos que nos movemos por el escenario como león enjaulado esperando a que pase el tiempo de exposición. Por eso, para ser naturales en nuestras relaciones cotidianas en importante que entrenemos. Una buena forma de practicar es grabarte con una cámara de vídeo, hacerte fotos o mirarte al espejo mientras ensayas. Así, cuando llegue el momento del directo, ya habrás tendrás a mano recursos perfeccionados para una comunicación más eficaz.

¿ Eres consciente de los mensajes que transmites con tu comunicación no verbal? ¿Cómo es el movimiento de manos qué haces? ¿Dónde centras la mirada cuando tienes delante a tu interlocutor? ¿Hablas a la misma velocidad por teléfono o en persona?

Si quieres entrenar tu comunicación no verbal con Viventi puedes hacerlo a través de nuestro programa de oratoria y pedir tu primera sesión informativa gratuita.