El hiperrealismo es un movimiento artístico que surgió en los años 50 caracterizado por la representación de la realidad al detalle en la pintura y la escultura. Las obras de arte hiperrealistas llaman la atención porque reproducen con una precisión asombrosa cualquier aspecto de la vida cotidiana.

Como producción creativa tiene su valor, aunque, paradójicamente, como estilo de vida puede censurar nuestra creatividad y limitar nuestra capacidad de soñar. Y lo digo por experiencia propia. A riesgo de quebrar mi criterio de “ante todo hay que ser realista “, declaro que en ocasiones he llevado la sensatez a tal extremo, filtrada por la objetividad contrastada y tamizada por la prudencia extrema para obtener un resultado tan equilibrado, que el producto final ha sido exquisitamente correcto aunque carente de vida y de chispa.

La actitud hiperrealista me lleva a analizar la realidad tal y como es. Destacando lo obvio y lo evidente me siento segura, porque así creo que sé donde estoy, que conozco mi entorno lo que me da seguridad y me sitúa siempre por encima de las mentes soñadoras e imaginativas que ven castillos de arena donde yo veo una orilla arrastrada por la mar.

sofía-4 copia

 

El peligro es real, el miedo es una opción

Con el filtro de la actitud hiperrealista, siempre se elige miedo acompañado de una exhaustiva reflexión sobre las ventajas y desventajas de la situación. Siendo la lista de las segundas, considerablemente más extensa que la de las primeras. Porque, casualmente, la actitud hiperrealista ve el vaso medio vacío y la escasez de provisión de agua a corto, medio y largo plazo. Y ahí se queda.

¿Para qué ser una persona hiperrealista?

Una persona hiperrealista raramente se equivoca. Sus argumentos son irrebatibles porque suelen estar cargados de datos y hechos probados que certifican su criterio. De esa manera se asegura que, al menos, en la exposición de los hechos, siempre va a tener razón. Tener esta actitud garantiza el éxito. Un dominio avalado por lo elemental. Una persona hiperrealista es analítica hasta la exasperación. Interpreta los datos y las gráficas con tanto detalle que puede llegar a abrumar.

Una persona hiperrealista se protege de sí misma frente al fracaso, la equivocación y el error. Porque en el fondo, las personas en las que predomina esta forma de estar en la vida, son autoexigentes consigo mismas y, por extensión, con el resto del mundo. Han aprendido a vivir apoyándose en verdades comprobables porque todo lo demás les supone angustia, estrés y desilusión.

Ventajas y desventajas del hiperrealismo

Como todas las condiciones, el hiperrealismo tiene sus ventajas y sus inconvenientes.Las ventajas de este proceder son obvias. A veces es necesaria una visión ordenada de los hechos para contextualizar el escenario en el que estamos o vamos a estar. Incluso en un repaso de los acontecimientos, también nos ayuda a entender objetivamente qué ha sucedido, más allá de las interpretaciones personales. En los procesos de desarrollo personal y profesional, existen varias técnicas de creatividad y planificación de proyectos que incluyen el personaje del realista para perfilar las ideas.

Sin embargo, como diría Einstein: la imaginación es más importante que el conocimiento. El carácter hiperrealista tiene la creatividad capada. No es que no la tenga, es que la tiene cercenada. El sujeto hiperrealista tuvo que alzar el vuelo demasiado pronto, cuando sus extremidades aún no estaban desarrolladas y la experiencia fue tan dolorosa que decidió pisar tierra el resto de su vida. Tiene las alas necrosadas y cualquier intento de alzar el vuelo es un ejercicio que le provoca impotencia, tristeza y frustración.

Frente a una persona hiperrealista hay que tener mucha paciencia para hacerle ver que hay vida más allá de lo patente y lo cuantificable. Que el error forma parte del aprendizaje y que su conocimiento es muy valioso para aplicarlo a sus sueños, alternativas de actuación o soluciones ante problemas reales.

¿Te consideras una persona hiperrealista? ¿Cuándo crees que es necesario actuar con objetividad? ¿Cómo te sientes ante personas con esta actitud?