¿Te has preguntado alguna vez cuál es tu nivel de oratoria? Un buen consejo siempre es empezar por el principio. En el caso de las personas que quieren mejorar sus habilidades en materia de oratoria, el principio es conocer y reconocer la capacidad personal en el ámbito de la comunicación, las destrezas y las carencias. Aunque a veces es difícil concretar, porque hay mucho de sensaciones subjetivas y porque hay momentos en los que lo que el orador siente por dentro no se nota por fuera, Claudia Preci, profesora de la Universidad de Palermo en el área de la Comunicación Corporativa y Empresarial, distingue cuatro fases o niveles de oratoria que te pueden dar las claves para planificar tu proceso.

Tu nivel de oratoria

Atendiendo a las cuatro fases del proceso de aprendizaje de Abraham Maslow, la profesora Claudia Preci distingue el orador ‘Nunca’, el ‘Ocasional’, el ‘Dispuesto’ y el ‘Líder’. 

Orador ‘Nunca’

Fase incompentencia inconsciente. Son las personas que solo atienden al pánico que les provoca el pensamiento de hablar en público.  Según Preci, las personas en este nivel evitan cualquier situación relacionada con exponerse ante un auditorio, con lo que no tienen la necesidad de trabajar ese bloqueo.

Orador ‘Ocasional’

Fase incompetencia consciente. Este orador reconoce sus puntos fuertes y débiles. Solo habla en público cuando es necesario u obligatorio. Es consciente de su pánico, aunque lo mantiene a raya reduciendo los momentos de estrés al mínimo. Permaneciendo también en esta fase de manera voluntaria.

Orador ‘Dispuesto’

Fase competencia consciente. Según la profesora Preci, el orador “Dispuesto” es aquel que transforma su  tensión en aprendizaje y crecimiento personal y profesional. Este orador conecta con el temor desde una perspectiva constructiva, para mejorar sus habilidades y pasar, así, de fase.

Orador ‘Líder’

Fase competencia inconsciente.  El orador “Líder” disfruta de su elocuencia y de su discurso. Para este orador, hablar es una actividad en la que se siente cómodo y la mejora a través de la práctica continua.

La toma de conciencia de tu nivel de oratoria está directamente relacionada con tu necesidad de exponerte en público. Un cambio en el trabajo o en tus actividades pueden llevarte directamente ante un micrófono y despertar habilidades, (en los casos más favorables), o temores, (en los casos menos favorables), latentes que hasta ahora no habían tenido ocasión de aparecer.

En mi experiencia como Entrenadora de oratoria he podido observar que el paso más difícil es el del orador “ocasional” al orador “dispuesto”, porque supone un esfuerzo conscientes para romper con las barreras inconscientes que cada uno tiene. Es importante señalar, que cuando la mayoría de las personas que se encuentran en esa fase tienen la competencia y la habilidad de comunicar bloqueadas por creencias limitantes o experiencias previas que ponen el foco en el error en lugar de en la capacidad. El entrenamiento en oratoria o habilidades de comunicación permite fluir hasta una comunicación eficaz, rompiendo esas barreras invisibles que su cuerpo reproduce cada vez que se expone a una situación similar.

Un entrenamiento constante con un objetivo claro te permite transitar por los diferentes niveles de oratoria de una manera gradual, apoyándote en tus fortalezas internas para construir tu estilo personal de elocuencia.

¿Qué nivel de oratoria es el tuyo? ¿Te escondes cuando piden voluntarios para dar una charla? ¿Tu miedo a hablar en público bloquea tu desarrollo personal o profesional?