¿Alguna vez has tenido la sensación de hablar a una pared y de que la comunicación efectiva brillaba por su ausencia? ¿Alguna vez has tenido la sensación de que, por mucho que te explicaras, no había manera de transmitirle a la persona que tenías delante eso que querías transmitirle? Si te sirve como consuelo, no es a la única persona a la que te ha pasado. La comunicación interpersonal (entre dos o más personas), aunque es algo que hacemos todos los días, a veces se puede volver un auténtico infierno en el que arder de enfado al ser incapaz de transmitir eso que quieres transmitir.

Por supuesto, y como casi todo en esta vida, hay maneras de trabajar esta comunicación interpersonal para que sea lo más efectiva y eficaz posible y hacer que en lugar de una barrera se convierta en algo que fluye de forma tranquila y pacífica y que nos llena.

La comunicación efectiva se da cuando un pensamiento o un sentimiento se transmite de tal forma que el receptor los comprende igual que el emisor. Sin embargo, el mensaje que llega al receptor muy pocas veces constituye el mensaje puntual que la fuente pretendió comunicar. ¿Qué es lo que impide que ese mensaje llegue tal y como el emisor quiere transmitirlo? ¿Cuáles son las principales distorsiones que impiden esa comunicación eficaz?

Comunicación efectiva: siete distorsiones

Vemoas cuales son esas distorsiones que impiden la comunicación efectiva.

1. No tener objetivos en la comunicación

¿Sabes antes de entablar una conversación con alguien cuál es tu objetivo? Sobre todo si te dedicas al mundo de la empresa o del emprendimiento, el tener objetivos a la hora de comunicar es básico. La diferencia entre tener y no tener objetivos en la comunicación puede marcar la diferencia entre tener o no éxito en tu proyecto empresarial y entre lograr o no una comunicación efectiva.

2. Ignorar la intención positiva del otro

Hay muchas veces, en medio de una conversación, que pensamos que el otro pasa de forma olímpica de lo que le estamos contando. Tener en cuenta su intención positiva es lo mejor que puedes hacer. ¿A qué nos referimos con intención positiva? Una de las presuposiciones de la Programación Neuro Lingüística (PNL) es que siempre nos mueve una intención positiva. Es decir, hagamos lo que hagamos siempre buscamos un bien con nuestras acciones. Sí, incluso cuando parecen tomarte el pelo mientras tú estás hablando. Ahí te aconsejo que respires y que te preguntes: ¿cuál es la intención positiva de mi interlocutor en este momento? Si no la ves, siempre puedes preguntarle de forma elegante. Por ejemplo, si estás hablando con alguien que no dejas de mirar el móvil le puedes decir algo así como: ‘Veo que no dejas de mirar el móvil. ¿Estás esperando alguna llamada importante o hay algún contratiempo?

3. Pecar de falta de flexibilidad

«Si no me entienden, es porque no me estoy explicando. Así que si quiero que me entiendan, tengo que explicarme de una manera que me entiendan». Este pensamiento pueda resultar muy duro, ¿verdad? Pues así es. Si quiero que me entiendan, no me queda  más remedio que hacerme entender, así que tengo que hallar el modo para llegar a mi interlocutor. Ahí es donde es aconsejable ser flexible en post de la comunicación efectiva.

4. Utilizar un canal equivocado

Según la PNL existen tres canales a través de los que procesamos la información: el visual, el auditivo y el cinestésico. Cada uno de nosotros tenemos uno preferente. Hablar con una persona que, por ejemplo, es visual desde el canal auditivo puede generar escenas tan cómicas como las de la película ‘No me chilles que no te veo’ (tienes el fragmento que solemos poner en los talleres como ejemplo ahí abajo). Lo primero, conocer tu canal preferente y, lo segundo, aprender a acceder a los de los otros. Te contamos con más detalle cómo hacerlo en este post de hace unos meses.

5. Interrupciones que impiden al emisor comunicarse

Ésta, me temo, es una de la distorsión más común en cualquier conversación que podamos tener en el día a día. ¿Cuántas veces has estado hablando y  no te han dejado terminar de decir lo que querías decir? O también ha podido suceder al contrario: ¿cuántas veces interrumpes a la persona que tienes delante de ti y que está intentando contarte algo?  Te invito a que lo observes y a que te fijes en si eres o no de esas personas que interrumpen de forma continua a quien tienes delante. Si es así, es que no escuchas y cuando hablas con alguien ya tienes tu respuesta mental en la cabeza. Te invito a que cuentes hasta tres, respires y hables cuando la otra persona se ha callado. Verás como así la comunicación es más auténtica y real. Una buena técnica a emplear puede ser la del rapport. Si no sabes que es, te dejo el enlace a este post con todos los detalles.

6. Falta de autenticidad y de asertividad

Sí, cuando dejamos de ser auténticos lo nota la persona que tenemos delante. ¿Qué significa ser auténtico? Pues significa hablar desde uno mismo, sin imposturas y sin querer ser más o menos de lo que es. Sentir la conexión con lo que se dice, ni más ni menos. Así habrá una comunicación efectiva real.

7. Exceso de ‘yo’ o de ‘tú’

La comunicación efectiva es como un baile. Si hablan dos personas lo recomendable es que, al igual que cuando se baila en pareja, se vayan dando el paso de forma natural y flluida. ¿Qué pasa cuando hablamos con alguien y prestamos demasiada atención al ‘tú’ o, dicho de otro modo, al que tenemos delante? Pues sucede que ahí dejamos de prestarnos atención a nosotros. Hay un exceso de empatía. O, dicho de otro modo, somos empático scon el otro pero dejamos de serlo con nosotros mismos. Si la atención está basada en el ‘yo’, en ‘mí’, ahí somos antipáticos. ¿Os acordáis de Umbral en aquel programa en el que vociferaba ‘Yo he venido a hablar de mi libro’? Eso imagen es la que puedes dar si sólo te interesa hablar de tu libro. La tercera versión de esta distorsión sería el apático, que no lleva la atención a ninguna de esas personas. Lo ideal: el equilibrio entre la atención al tú y al yo.

Estas son las principales distorsiones que impiden una comunicación efectiva. ¿Cuál cometes tú más a menudo? ¿Crees que podrás solucionarlo?

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