Es posible que durante estas últimas semanas nos hayas escuchado hablar sobre algo llamado coaching wingwave. Sí, ya sé que el nombre es bastante complicado, puede resultar difícil de pronunciar y el hecho de que esté en inglés no facilita la cosa. Ay, esa manía de ponerlo todo en inglés…  Llegados a este punto la pregunta que te puedes hacer es qué es el coaching wingwave, para qué sirve y el porqué de ese nombre tan raro.

Antes de explicarte qué es el coaching wingwave te voy a contar mi experiencia con este método de coaching que me ha enamorando porque los resultados son como a mí me gustan: directos, rápidos y certeros. Yo me formé como coach wingwave el pasado diciembre en el Institut Gestalt de Barcelona, con Vicens Olivé y con Aina Olivé. En mis planes no estaba hacer esta formación. Fue Vicens Olivé quien me animó a hacerla, algo por lo que le estaré siempre agradecida porque me ha dado la herramienta más útil que he conocido hasta el momento para ayudar a mis clientes de coaching a disolver obstáculos y a sacar lo mejor de sí mismos. Así lo he podido comprobar en las casi 30 sesiones de wingwave que he hecho hasta ahora con mis clientes.

Así que fui a la formación sin demasiadas expectativas, a aprender una herramienta más. Pero al empezar a hacer las prácticas en el curso (en estos cursos siempre experimentamos con nosotros mismos y nos tratamos a nosotros antes de hacerlo con los clientes) me di cuenta de que es una herramienta muy potente. Creo que lo que más sorprendió es la precisión que da la kinesiología, a través del test o-ring, para detectar en qué momento de nuestra vida se desencadenó el conflicto que hoy nos fastidia y  no nos deja avanzar, y cómo puedes ir limpiando cada momento de estrés hasta volver al presente y hacer que esté todo bien. Ya sé que lo que te estoy contando te puede sonar a chino, así que ver este vídeo de Aina Olivé haciendo una sesión te aclarará mucho las ideas.

¿Qué es el coaching wingwave?

Llegados  a este punto creo que lo que toca es responder a la pregunta qué es el coaching wingwave. Es un método de coaching desarrollado por los psicólogos alemanes y entrenadores corporativos Cora Besser-Siegmund y Harry Siegmund, del Instituto Besser-Siegmund de Hamburgo (Alemania), en los años noventa y en el mismo se combinan tres elementos: la estimulación hemisférica bilateral a través de la simulación de las fases MOR (movimientos oculares rápidos) o a través de estímulos bilaterales auditivos o táctiles; la Programación Neuro Lingüística (PNL) y el test Bi-Digital O-Ring de reacción muscular para evaluar la efectividad del proceso, tal y como representa el dibujito de abajo.

Qué es el coaching wingwave

¿Por qué el nombre? ‘Wing’ es ala en inglés y representa el batir de las alas de una mariposa, pues según la Teoría del Caos “un pequeño movimiento en un lugar preciso puede producir un gran cambio en otro lugar del planeta”. Esto se utiliza como metáfora para resaltar que con una pequeña intervención en el lugar-momento adecuado se producirá un gran cambio. Mientras que ‘wave’ se refiere al concepto inglés “brainwave”, que significa “inspiración», «idea genial», «buena ocurrencia». También hace referencia al funcionamiento cerebral por ondas que varían en función de qué experiencia se esté evocando.

Mi experiencia con el coaching wingwave

Si has llegado a este punto leyendo quizás te estés preguntando para qué casos se puede usar el coaching wingwave y con qué resultados. Voy a empezar hablando desde mí misma. En el curso trabajamos una creencia limitante mía que me estaba amargando la vida y esa creencia era que ‘para ganar dinero tengo que esforzarme mucho’. Me estaba fastidiando la vida (ojo, que ya hablo en pasado) porque hacía que todo los días trabajara muchísimas horas. Sí, y también los fines  de semana. Además, con un nivel muy alto de exigencia y con la sensación de que nunca era suficiente.

Haciendo wingwave me di cuenta de que esa creencia no era mía, si no de familia. Me la había zampado y la había repetido durante los 41 años que ya tengo. ¿Ha cambiado algo? Pues sí. Ha cambiado y mucho. Hace ya más de un mes que hice este trabajo y he de decir que mi relación ahora mismo con el trabajo es menos exigente. No me presiono tanto y disfruto más. Ahora mismo no me parece una frivolidad ir al gimnasio, por ejemplo, porque sé que ir al gimnasio me viene bien para cuidarme y para ser más feliz. He reducido mi ritmo de trabajo pero los resultados son los mismos o mejores porque (creo) trabajo con más alegría y con más enfoque.

Como coach ya he hecho, como decía antes, casi una treintena de sesiones y entre los asuntos que he trabajado con mis clientes se encuentran:

  • Estrés laboral
  • Fobias, como el miedo al dentista y a los médicos o a hablar en público
  • Elaboración de planes de acción para empresas y emprendedores
  • Afrontar proyectos que están estancados
  • Ideas limitantes como ‘no doy la talla’ o ‘no soy capaz’
  • Estrés que causan determinadas situaciones, como conflictos con la pareja o con una persona del entorno

Te puedo decir que en todos los casos los resultados están siendo estupendos. Para mí, como coach, es alucinante disponer de una herramienta tan sencilla en apariencia y a la vez tan profunda porque me permite acompañar a mis clientes a que den lo mejor de sí.

De hecho, nos ha parecido tan útil esto del wingwave que en mayo haremos una formación en Viventi impartida por el equipo del Institut Gestalt y que es la primera que se hará en Andalucía. Si quieres más información sobre la formación, puedes seguir este enlace. Y si quieres saber cómo van las sesiones de wingwave en Viventi, en esta página te lo contamos todo.

Como siempre, si tienes cualquier duda, cualquier pregunta o cualquier idea que quieras compartir, no dudes en dejárnosla en los comentarios.